| DONFANGO: El Cambio En Un Objeto | |||||||||
| El descubrimiento
de una libertad que los ha ido distanciando de las influencias que en un principio
identificaron su música, es lo que plasma la segunda producción de esta banda; armada de
paciencia para materializar sus proyectos. Texto: Carla Arias Henríquez Como un animal que aguarda que pase el invierno, "Artefacto" título tentativo para el que será el segundo largaduración de Donfango- ha esperado salir a la luz pública desde marzo. Una caprichosa espera que acrecienta las expectativas ante la que será la entrega de una de las bandas nacionales que más atención ha suscitado pese al bajo perfil que rodea su trayectoria. Actualmente alejados del medio hardcore en el cual se desenvolvieron por mucho tiempo tras la edición de "Donfango" -el cassette debut en que reconocieron con claridad la influencia de bandas como Shellac y Nomeansno-, esta agrupación retoma un camino plagado de postergaciones. La primera de ellas llevó a sus integrantes a sumirse en el trabajo con las que en ese entonces eran sus bandas paralelas. De esta forma, Lautaro (guitarra y voz) y Mauricio (batería) mantuvieron a Donfango en pausa, concentrándose en el desempeño de Disturbio Menor. Por su parte, Yerko (bajo) integró las filas de Silencio Absoluto y de Enfermos Terminales. Con la partida de Percy (segunda guitarra ahora cien por cien dedicado a Neighbour), la banda retomó el formato del trío, regresando a la idea original que sus gestores tuvieron al momento de dedicarse a una música cargada de quiebres. Mauricio lo explica con lo siguiente: "Al menos en mi caso, estoy muy acostumbrado al trío. Y estoy seguro que si llega un vocalista no me va a gustar, si llega un guitarrista no me va a gustar, otro bajista o quien sea, porque como que ya la idea, la forma de ensayo y todas las cosas con Donfango siempre es de tres. No puedo acomodarme a otra estructura, y a mí eso fue lo que me afectó, que me costaba, me costaba un poco sacar los temas, cómo sonaban después. Necesito que el bajo suene bien, que la guitarra de Lautaro se entienda, y si hay una guitarra más u otro instrumento más, me molesta". La más reciente espera los ha llevado a asumir sin dramatismo el retraso en la edición de "Artefacto", una grabación lista hace meses, registrada en Radiográfica y compuesta por once temas que llevará la etiqueta Deifer , sello independiente también responsable de la edición de su debut. Sin embargo, frente a la adversidad el grupo prefirió aprovechar los recursos con los que contaban, editando de manera artesanal el epé de 25 minutos "Donfango & Alas", que trae como adelanto un par de temas que aparecerán en el trabajo, además de unas grabaciones realizadas en un estudio más pequeño, y que ha sido distribuido a través de cedés que ellos mismos han ido reproduciendo y vendiendo en los recitales en los que participan. "Es como para mostrar un poco lo que hay y no esperar tanto", señala Lautaro explicando el sentido de haber editado este mini álbum. - Hablando de "Artefacto", ¿cuáles son las diferencias entre éste y el disco anterior? Lautaro: "Hay caleta de diferencia. De partida, ahora hay como muchos más estilos mezclados, porque antes era igual siempre una cosa, un solo estilo todo el rato. Pero ahora hay mezclas en una canción, punk o lo anterior, unas hueás más raras. Yo cacho que ahora tenemos menos prejuicios". Mauricio: "Yo creo que ésa es como la clave para que nosotros ensayemos y salgan cosas que nos gusten, porque cada uno con sus vivencias aporta con lo que le gusta, y como se van mezclando tres cosas relativamente distintas se da algo así... Igual hay determinado tipo de música que nos gusta a los tres. Pero Yerko es el que tiene gustos mucho más metal que nosotros. A mí siempre me cargó todo el metal que escuchaba Yerko cuando era más pendejo. Yo en ese tiempo escuchaba otra hueá ná que ver, pero hay cosas que él hace que yo como baterista nunca me hubiese imaginado que él haría. Son cosas que se complementan súper bien". No obstante, recuerdan las bromas que en una conversación anterior los llevaron a asegurar que su objetivo primero fue copiar a la banda de Steve Albini: "Podís decir mil veces que querís sonar como un grupo -retoma Mauricio-, pero cuando estai tocando, va a depender de lo que quieras tocar en el momento y los equipos con los que cuentes de cómo vai a sonar. Y yo cacho que con la cantidad de años que llevas ensayando y todo lo que escuchas, eso ya crea un estilo, aunque querai sonar a otra cosa. Igual sale un estilo que es súper propio. En este momento ya no creo que nos parezcamos a Shellac ni a ninguna de esas hueás que en un principio quizás nos habíamos planteado. Ahora es algo que sale porque el trato que hay entre nosotros ya no da como para que nos pongamos a copiar o a buscar un estilo parecido a un determinado grupo". Aunque el estudio en el que grabaron "Artefacto" -pese al cambio de nombre- es el mismo en el que registraron su primera producción, esta vez cada integrante registró por separado lo que le correspondía, lo que a juicio de ellos mismos, marcó una notable diferencia. -¿Y el resultado? M: "Sí, suena súper bien". L: "Los temas son mejores..." M: "Sí, también los temas están bastante mejor y la forma en que se grabaron también está mucho mejor". -Qué hace que esos temas sean tan distintos? M: "Ahora hay más matices...". - Pero siguen habiendo quiebres en la música... L: "Antes era mucho más exagerado". M: "Ahora hay más intensidad, más que cortes. Ahora es mucho más armadito el tema, más que cambiar velocidad o hacer cortes, se cambia de intensidad con el sonido de las guitarras, con el bombo, pero no tan radical como era antes". -Ustedes estuvieron harto tiempo tocando con gente más ligada al hardcore, ¿qué piensan de eso ahora? A mí me da la impresión como que de repente ustedes se cansaron de eso... L: "De más, si tocamos casi todo un año, siempre en la misma parte, en el Cimarrón" (salsoteca santiaguina que dedicaba algunos de sus domingos a ofrecer recitales de ese estilo de música). M: "En un principio, igual era la raja tocar con los amigos, pero después como que cansó tocar en el mismo lugar, las mismas caras siempre, los mismos grupos siempre, y ahí empezamos a buscar otros locales, otros grupos con los que tocar...". Probablemente haya sido esto lo que los hizo adoptar la postura pasiva que los alejó por un buen tiempo de los escenarios. "Entonces nos pilló un período en el que lo único que esperábamos era que nos invitaran a tocar. No nos movíamos para hacer nada. Si nos invitaban, tocábamos, si no salía nada en dos meses, tres meses, no", cuentan. Esta nueva etapa los sorprende con los conocidos altos y bajos que su carrera ha experimentado: la edición en cedé postergada debido a falta de financiamiento sólo se editarán 500 copias en cassette bajo etiqueta deifer y el alejamiento de los escenarios debido a los problemas de salud que afectaron a Mauricio. Un proceso que seguramente se extenderá al menos el tiempo que dure la estadía de Lautaro en Argentina, donde el guitarrista se integrará a Cucsifae, consolidando los nexos que establecieron en la primera visita que la agrupación realizó en 1998. De esos contactos surge la posibilidad de un nuevo viaje y de la edición trasandina del reciente trabajo. En cuanto a lo inmediato, "Artefacto" estaría a nuestra disposición con la llegada de la primavera sudamericana, instante preciso para comprobar la metamorfosis de un objeto. |
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