| Artista: | Saiko |
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| Disco: | Informe Saiko | |
| Sello: | Virgin | |
| Fecha de lanzamiento: | Diciembre 1999 | |
Saiko ha tomado el rumbo menos esperado para un conjunto con músicos de su currículo. Básicamente formado por los dos desertores que acaban de dejar a La Ley convertida en un trio, el grupo ha tenido hasta ahora una exposición discreta, sosteniendo un trabajo de promoción basado en conciertos en locales reducidos y un single de rotación radial moderada. Hay, en esa opción, mucho del concepto que el grupo pretende imprimirle a su trabajo futuro. "Informe Saiko" es, mal que mal, un disco debut, aunque sus gestores tengan una vasta experiencia en grabaciones, giras y manejo mediático. La alternativa a la parafernalia con que se asocian ciertos momentos de la carrera de La Ley se plasma también en un sonido de mayor sobriedad, frescura y carácter. Hay, aquí, un sonido de banda, identificatorio y conceptualmente bien dirigido. El grupo está formado por el tecladista Rodrigo Aboitiz y el bajista Luciano Rojas, hoy a cargo de la guitarra de este cuarteto que también incluye a un integrante inicial de La Ley en teclados y composición de letras (Iván Delgado) y a una joven vocalista hasta ahora vinculada a grupos independiente de pop (Denisse Malebrán), como Polaroid y Turbomente. Si bien la banda mantiene gran parte de los códigos estéticos que caracterizan al conjunto con Beto Cuevas en voz -la melodía sofisticada y fría impuesta por el tecno-pop de los 80, la opción escrita de la observación por sobre el testimonio- también logra delimitar casi con porfía sus rasgos propios. Lo más evidente es la voz de Denisse, cantante de innegable carácter con un pie en la técnica irreprochable de la balada romántica y otro en la sugerencia transgresora de gente como Siouxsie Sioux. Las bases que acompañan su canto funden como pocos grupos en Chile lo electrónico y eléctrico, gentileza de las muy cuidadas secuencias trabajadas por Aboitiz -un confeso admirador de Depeche Mode- y el espontáneo entusiasmo que le produce a Rojas estar al fin a cargo de la guitarra, quien la introduce a voluntad entre los pasajes de cada canción, sin demasiada pauta de estilo al cual obedecer. Unido lo anterior a la autocalificada "crónica bohemia" de las letras de Delgado, el disco se estructura como un trabajo nocturno y algo críptico, que prefiere sugerir determinadas sensaciones derivadas de la vida urbana (soledad, ansiedad, precisión) que acomodarse a chapas de la electrónica en boga. Cuando Saiko logra que su "humanidad" se filtre y caliente a la técnica (como en los temas "Cuando miro en tus ojos", "La fábula" y "Uno tras otros") el resultado es mucho más placentero que cuando esa ejecución se impone como virtud en sí misma. Su disyuntiva es la de todo creador contemporáneo: superar el simple manejo para rozar la auténtica transmisión emotiva. Integrantes: Denisse Malebrán (voz), Rodrigo "Coti" Aboitiz (teclados, programaciones), Luciano Rojas (guitarra bajo), Iván Delgado (teclados, saxo y voz). | ||